Tengo colitis

Puedo presumirles que hasta hace poco siempre tuve una salud intestinal impecable, sin ninguna molestia, sin ningún dolor.

Hace poco menos de un mes empece con un pequeño dolor y mucha diarrea y por mucha me refiero es que fueron dos semanas antes de ir al médico. Ademas eso temas no son como fáciles de platicar, no me imagino contando a medio mundo mis dos semanas de evacuaciones extrañas, dolorosas, mis nausea y dolor cada vez más fuerte al punto de casi no poder caminar.

Por pura y mera lógica estaba segura que era un padecimiento del estómago, así que empece a buscar en internet, encontré hasta lo inimaginable, contenido inverosímil, promociones de médicos en cualquier lado pero realmente poca información de calidad. Aún así encontré un medico que me dio confianza y decidí agendar una cita con el, solo les puedo decir que después de salir y empezar el tratamiento e indicaciones al tercer día ya todo estaba volviendo a la normalidad.

Toda la atención y el diagnostico fueron muy meticulosas, muy profesional y con muchos recursos para poder explicar el origen de mis males, mi diagnostico fue “Síndrome del intestino irritable” o mejor conocida como colitis.

Realmente se los recomiendo ampliamente con una sola cita par el diagnostico y la cita para darme de alta con el tratamiento fue más suficiente.

Les comparto su web para que vean por que fue mi mejor elección.

http://www.esmigastro.com

 

 

 

 

 

 

 

¡Mi cuerpo dijo basta!

Esta historia no comienza hoy, si la memoria no me falla inicia hace dos años. Un tratamiento hormonal empezó a alterar un poco mi peso, pero trataba de hacer ejercicio y parecía no ser un problema. El año pasado por una cuestión de salud familiar abandoné el gimnasio ya que entre el trabajo y ser enfermera no me dejaba mucho tiempo para el ejercicio y así lo dejé por completo, esto tuvo consecuencias y otra vez subí de peso, pero todavía no era de alarmarse.

Este 2015 fue fatal, la carga de trabajo subió, entre a una red de mercadeo, un diplomado y otra vez el ejercicio quedo de lado. También hay que agregar que los hábitos alimenticios se alteraron y en muchos casos no para bien, por el mes de octubre ya sentía que mi cuerpo no estaba a gusto con lo que estaba cargando. Para finales de noviembre sabía que tenía que tomar cartas en el asunto así que decidí que era tiempo de ir al nutriólogo, pero ya casi diciembre…..pues hasta enero.

Lo que no tenía contemplado es que hoy mi cuerpo me dijo “SUFICIENTE”, caminar para mí no es un problema es más me encanta, así que estando en la plaza buscando un regalo para una boda de repente sentí un dolor poco agradable. Alguna vez camino al trabajo resbale y me lastime el nervio ciático, hoy sin necesidad de caerme me volvió a doler y en esta ocasión no por una caída sino por el sobrepeso.

Ese dolor que parece interminable fue la forma en que mi cuerpo de mijo ya “SUFICIENTE” no soporto un gramo más. Así que la visita a la nutrióloga será antes de lo previsto, no quiero ser parte de las estadísticas de la obesidad, no quiero tener calidad de vida complicada, quiero sentirme bien y quiero crecer con salud.

Confieso que tendré que bajar 10 kilos, 10 kilos que fue lo máximo que tolero mi cuerpo. No logro entender como las personas pueden tener 10, 20, 30 ó 50 kilos de sobrepeso y no sentir que su calidad de vida no es la misma, ¿No sienten nada extraño en su cuerpo? O es más fácil vivir evadiendo nuestro compromiso de cuidarnos.

Realmente no entendemos todos los problemas que nos trae a nuestra salud….que nos tiene que pasar para reaccionar, para mí fue el dolor ¿y para ustedes?

Mi encuentro con la Tartrazina

 

Recientemente la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha emitido diversas advertencias sobre los daños que algunos alimentos pueden hacer en nuestra salud.

Justo cuando todos estaban con la noticia de la carne, noticia que realmente no me causo mayor revuelo ya que hace algunos años he limitado mi consumo de carne y más que por el cáncer por el maltrato animal. Yo andaba feliz por el súper buscando un cereal para cenar, de momento salto a mi vista dos nuevos cereales de “Quaker, Stila” el primero e llamo la atención por los blueberries que tenía en la portada y que creen….leyendo los ingredientes no contenía  nada de fruta deshidratada.

El otro cereal tenía unas apetitosas trazas de chocolate y mi inocente dije “si tiene cacao al 70%” me lo llevo pero sorpresa no tenía chocolate, solo grasas y colorantes y ahí es donde viene mi trauma de momento leo en la etiqueta “Tartrazina” y como un rayo en mis recuerdos me llego lo que alguna vez había leído.

La tartrazina es un colorante que se utiliza frecuentemente en la industria alimenticia pero que no lo dicen abiertamente ya que este colorante se obtiene de un derivado del petróleo y desde ahí podemos decir que toda va mal.

En varios países de la unión europea está prohibido y en otros los productos deben contener una advertencia de sus efectos, sobre todo en niños.

La tartrazina puede llegar a producir tos espasmódica, crisis asmáticas en personas alérgicas a la aspirina, rinitis alérgica, picazón cutánea, insomnio o trastornos del sueño e hiperactividad. La tartrazina está relacionada con un gran porcentaje de los casos de síndrome de ADHD(hiperactividad) en los niños y además puede causar adenomas que son lesiones tumorales pre malignas.

Así que cuidado con los cereales Quaker, choco krispis, jugos, dulces y lo que contenga colorante amarillo N° 5.

Los alimentos cada día son adicionados con mil cosas para que sean atractivos a la vista y exaltar su sabor, así que lo mejor es buscar opciones más naturales aunque no sean tan atractivas, yo cambie el cereal por copos de avena y yogurt.

Fuete: http://goo.gl/hHhshu

 

 

Café con piloncillo

Hace menos de 1 año paramos sobre la carretera México – Tuxpan para desayunar en un restaurante local, el lugar muy acogedor hecho de piedra y techo de madera.

Era diciembre y como era de esperarse hacia un poco de frío así que no pudimos negarnos a un rico café de olla, esas delicias que ya casi no se tienen en la ciudad donde todo está invadido de cafeterías de cadena. Grata sorpresa fue que no había azúcar para endulzarlo, te dejaban pequeños piloncillos todavía envueltos en hoja de caña, creo que en ese momento nació mi amor por el piloncillo.

En el restaurante uno puede adquirir bolsas con piloncillos, el tradicional, con canela y hasta con esencia de vainilla, así que como loca compre varías bolsas.

Después de ese encuentro empecé a buscar más sobre este endulzante y sobre todo tratando de encontrar la razón del porqué lo hemos abandonado y sustituido por muchas cosas artificiales que en lo personal me provocan malestar en mi garganta.

Entre las cosas que encontré fue que, cada 100 gramos de azúcar de piloncillo contiene:

  • 330 calorías,
  • 2,8 gramos de sales minerales
  • 79 miligramos de calcio
  • 81 miligramos de magnesio
  • 68 miligramos de fósforo
  • 12 miligramos de hierro,

Beneficiando al sistema nervioso, la salud celular, fortaleciendo la sangre y reduciendo el riesgo de anemia, así como brindando estímulo y energía a todo el organismo.

Esta es un endulzante muy natural y que nos aporta nutriente y no calorías vacías. En cuestión de costos he de decir que es más elevado que el azúcar tradicional pero si son de los que compran sustitos, sin ningún problema pueden cambiar gastando casi lo mismo.

Me tarde mucho en escribir esto pero justo esta semana cuando compraba un café en un 7eleven y ponía mi piloncillo en el vaso se acercó  una señora a preguntarme que le ponía y se convirtió en una conversación de gastronomía, viajes y salud entre clientes y empleados, nos hizo conversar y recordar que podemos regresar a lo natural.

Fuentes:

http://goo.gl/fTFNJp

http://goo.gl/7sr07O

Un poco de marketing de la salud.

El marketing de salud es una necesidad que los profesionales de la salud y clínicas de atención están reconociendo como una necesidad, una necesidad que no pueden dejar de largo dentro de su plan anual de marketing.
En varias partes del mundo podemos ver ejemplos que nos brinda un amplio panorama de los alcances que puede tener el marketing de la salud, ya sea con estrategia de marketing tradicional o marketing digital.
Uno de los grandes ejemplo que puedo mencionar es lo que realiza la clínica Mayo, su estrategia de comunicación y marketing están generado que la relación “Paciente – Hospital” se conviertan en relaciones a largo plazo. Además los pacientes se vuelven en los voceros de la marca y en muchos casos embajadores de ella. Les aseguro que muchos han visto un video de una pareja de edad avanzada tocando el piano en un vestíbulo, ese vídeo de la clínica mayo lleva una historia detrás y demuestran que el contenido el rey. Ese video cuenta con más de 10 millones de vistas y el video de ellos dando su testimonial como usuarios de la institución de salud más de 300 mil.
En México en gigante hospitalario es “Grupo Ángeles” el cual empieza a manejar una agenda de contenidos estandarizada, planeada, y con contenidos que empiezan a transmitir valor para el paciente. También se encuentra “Medica Sur” que mantiene una estrategia aunque no muy uniforme y sin tener un objetivo definido.
También ya encontramos esfuerzos de profesionales de la salud, que de manera independientes están realizando sus estrategias y campañas de Marketing. Aquí podemos encontrar de todo, los que solo hacen divulgación de sus promociones, los que tienen cuenta personal y profesional mezclada y alguno que ya están entendiendo el tema y tienen desde una imagen estandarizada, contenidos relevantes y sobre todo están reconociendo el valor del paciente y aportando contenido de valor para ellos.
El marketing de salud debe beneficiar la relación “Médico – paciente”, el paciente se debe de sentir querido y atendido y sobre todo satisfecho con la atención recibida, el seguimiento que brinda el profesional de la salud a su caso y sobre todo llevarlo a buen término de su tratamiento.
El marketing de salud los ayuda a eso y muchas más cosas y sobre todo a generar relaciones “Médico – paciente” de largo plazo.
En México muchos profesionales se muestran incrédulos ante esto y no han adoptado ningún tipo de estrategia que les permita hacer frente a un mercado cada vez más competitivo, donde la búsqueda de pacientes se vuelve una verdadera cacería. Muchos consideran que no lo necesitan, otros piensan que es desvirtuar su profesión y que los hace ver como mercenarios de la salud.
Estoy segura que para 2015 muchos empezaran a ver que el marketing y los servicios de salud pueden ser aliados que brinden valor tanto al médico como al paciente.

¿Fácil de renovar?

En diversas ocasiones he tenido la oportunidad de escuchar el spot radiofónico del “Seguro popular”. El contexto coloca una madre  preocupada por que tiene a su hijo enfermo y ya venció la vigencia del seguro popular. Una vecina le dice que lo puede renovar fácilmente. Una voz con tono institucional termina diciendo que renovar es muy fácil, solo tiene que acudir a su unidad más cercana para pedir informes.

¿Sí es tan fácil por que mejor no hacer un spot donde se digan los requisitos?, el mandar a la personas a pedir informes lo hace ver como algo burocrático y complicado. En el spot manejan una emergencia médica, realmente no transmiten la idea de fácil y rápido.

Creo que es mejor hacer un spot informativo a transmitir un doble mensaje.

 

Comparar antes de comprar

Por cuestiones de una condición de salud un tanto inusual desde el año 2002 tuve que realizarme diversos estudios médicos. Pruebas de tuberculosis, biopsias, químicas sanguíneas en todas sus variedades, etc.

En aquellos años los médicos me enviaban a los laboratorios “Olarte y Akle” de los pocos que contaban con certificación del “College of American Pathologist”. Después y por comodidad mi laboratorio de confianza se volvió “Medica Sur”

Con los laboratorios de Medica Sur, me acostumbre a su confiabilidad, amabilidad, precisión y sobre todo rapidez. En ocasiones llegaba a las 9 de la mañana para mi toma de sangre y en lo que llegaba a la oficina ya estaban los resultados en mi mail (sí 2 horas de camino, así es el D.F.)

En aquellos tiempos mis ingresos eran buenos y no escatimaba en mi salud, siempre supuse que esa amabilidad, el café, jugo y galletas no eran gratis, pero no me importaba. Hoy que me encuentro en un emprendimiento y mis ingresos son de 1/3 parte de lo que ganaba, y mi organismo siempre aventurero presento algo raro y claro eso implica estudios.
Así que debido a mi situación económica decidí cambiar de laboratorio e ir a los laboratorios “El Chopo”, suponiendo que eran más baratos. Mi experiencia no fue muy agradable, llegue y había un fila bastante grande así que a esperar que llegara mi turno, cuando pase a que me tomaran la orden el personal fue poco amable, no tenía conocimiento total de su catálogo de estudios y sobre todo muy lentos.

Bueno que esperaba, no estaba pagando la atención extra. Después de tener mi orden tuve que esperar casi 20 minutos a que me llamaran para tomar la muestra. Entre al cubículo que era muy austero, sillas poco cómodas pero lo que me llamo la atención fue que al sacar las agujas ya estaban fuera de la envoltura de celofán sin violar el sello pero sin la bolsa protectora. Lo peor es que estaban en un cajón de madera viejo y lleno de estillas, lo que yo creo que no es muy bueno. Pero lo peor es que me dijeron que dentro de 3 días estarían mis resultados, por un momento me sentí en el IMSS.

Solamente me repetía “No pagaste por los lujos de antes”, así que después de 1 hora salí con una sensación de poca satisfacción.
Hoy que tengo que repetir el estudio para ver mi evolución, sólo por curiosidad y poder ver la diferencia de costos y hasta cierto punto contemplar la posibilidad de pagarlo decidí cotizar en Medica Sur para despejar la duda ¿y que creen? ¡SORPRESA! Esta $40 más barato y sobre todo que en menos de 15 minutos salgo y a más tardar al medio día tengo los resultados.

Conclusión “Comparar antes de comprar” sobre todo porque me base en una percepción de que otros son eran más baratos. Hay que comparar y no solo entre estas dos opciones que menciono sino todas las que tengamos: “Laboratorios Polanco, Quest, Jenner, etc” y sobre todo evaluar que estamos dispuestos a sacrificar ¿Tiempo, rapidez, higiene?
“Comparar antes de comprar”