Tengo colitis

Puedo presumirles que hasta hace poco siempre tuve una salud intestinal impecable, sin ninguna molestia, sin ningún dolor.

Hace poco menos de un mes empece con un pequeño dolor y mucha diarrea y por mucha me refiero es que fueron dos semanas antes de ir al médico. Ademas eso temas no son como fáciles de platicar, no me imagino contando a medio mundo mis dos semanas de evacuaciones extrañas, dolorosas, mis nausea y dolor cada vez más fuerte al punto de casi no poder caminar.

Por pura y mera lógica estaba segura que era un padecimiento del estómago, así que empece a buscar en internet, encontré hasta lo inimaginable, contenido inverosímil, promociones de médicos en cualquier lado pero realmente poca información de calidad. Aún así encontré un medico que me dio confianza y decidí agendar una cita con el, solo les puedo decir que después de salir y empezar el tratamiento e indicaciones al tercer día ya todo estaba volviendo a la normalidad.

Toda la atención y el diagnostico fueron muy meticulosas, muy profesional y con muchos recursos para poder explicar el origen de mis males, mi diagnostico fue “Síndrome del intestino irritable” o mejor conocida como colitis.

Realmente se los recomiendo ampliamente con una sola cita par el diagnostico y la cita para darme de alta con el tratamiento fue más suficiente.

Les comparto su web para que vean por que fue mi mejor elección.

http://www.esmigastro.com

 

 

 

 

 

 

 

El carmín de mis labios

Desde niña era normal ver a mi abuela siempre con los labios rojos, su cabello negro o blanco, siempre bien peinada pero sus labios destacaban por su labial rojo.

Creo que ese color se volvió muy normal para mi, recuerdo que en la secundaria cuando ya todas las niñas se empezaban a maquillar y digo se “empezaban a maquillar” por que en casa estaba prohibido, mi madre decía que solo se me iba a maltratar mi piel, lo único que tenia autorizado era el labial.  Mi labial era rojo carmín, desde entonces se convirtió en mi aliado, sobre mi piel en extremo blanca resaltaba y así yo resaltaba entre las niñas que ya lucían diferente.

Con el paso de los años siempre ha estado presente, sigo sin maquillarme mucho (eso creo) y hasta hace unos días que volví a usar un labial carmín entendí, que tiene un efecto poderoso, te hace sentir segura, fuerte, no permite que bajes la mirada, te empodera de cierta manera. Los colores se vuelven en nuestros aliados y juegan un papel muy importante en nuestra personalidad. ¿todas las mujeres sentirán lo mismo al maquillar sus labios de rojo?, seguramente sí, aunque no estemos muy consientes de ello.

Creo que en estos días de turbulencia se convertirá en mi aliado favorito

Sin educación no hay reglamento

Desde el 15 de diciembre en la ciudad entro en vigor el nuevo reglamento en la Ciudad de México, esto a más de uno tiene molesto.

Yo confieso que hay cosas en las que estoy de acuerdo y que considero importantes, el que se incluya a los peatones y ciclistas en el nuevo reglamento es aplaudible, aunque creo que hace falta ser más severos en la parte de usar los puentes peatonales, enserio la gente cree que es de goma y se pasa por debajo y hasta cuando los autos tienen la luz verde.

Uno de los aspectos más importantes es que como conductores debemos respetar más cosas, nuevos límites de velocidad, el ya no poder las vueltas continuas, ceder el paso, no tocar el claxon, no tocar los pasos marcados en semáforos, etc. En los pocos días que lleva vigente el reglamente he visto que la gente parece más desquiciada, ayer un señor de edad avanzada en sentido contrario, otro en camioneta derribando señalamientos para poder pasar, gente tocando el claxon en las entradas del periférico sólo por que el de enfrente no puede incorporarse rápido, gente pasándose los altos e insultando a lo que tienen el paso.

¿Enserio todo eso lo podrá corregir un nuevo reglamento? Yo creo que no, que esto viene más de nuestra educación y de cómo reaccionamos a las circunstancias. El ser ciudadanos educados y responsable viene desde casa y lamentablemente ahí se ve que tipo de formación tuvimos todos, lo que me preocupa es que muchos de eso conductores que hasta se pelean en un estacionamiento tienen hijos y los están enseñando a ser salvajes desde bebés, no quiero imaginar qué tipo de nuevos conductores habrá en los próximos años si crecen solo en climas de intolerancia y violencia.

Creo que antes de preocuparnos por las multas debemos preocuparnos de nuestra calidad de ciudadanos, de cómo podemos mejorar nuestra actitud y como reaccionamos ante las circunstancias. Tal vez si somos más educados, pacientes y responsables no necesitemos que un reglamento nos diga cómo debemos comportarnos.

¡La ciudad ya es bastante caótica como para poner más tensión!

Confiando en el prójimo

Hoy no tenía contemplado pasar al mini super donde compro ciertos productos orgánicos, pero surgió la necesidad y pase a la tienda. Antes de entrar me di cuenta que no traía suficiente efectivo, la tarjeta de débito lo había dejado en casa y solo traía tarjeta de crédito.

Supuse que con eso no habría problema, al entrar salude a Paty la dependienta y le pregunte “¿sirve la terminal de tarjetas, voy a pagar con crédito?” Y me respondió que sí. Así que me dispuse a tomar mis cosas, me hicieron la cuenta y le di la tarjeta para que cobrará, la sorpresa fue que la tarjeta no pasó.

Muy apenada le pedí que por favor solo me guardara las cosas y que mañana temprano pasaba por ellas, la dueña del establecimiento escucho la situación y me dijo, “no te preocupes, llévatelo y luego nos pagas, no es necesario que mañana vengas, cuando regreses te cobramos. Por favor que esto no altere tu ritmo o tus planes” sorprendida y apenada le dije que no, que prefería pasar mañana, ella tomó las cosas y las acerco a mí y comento “Confiamos en ti, así que llévatelas y sabemos que vas a regresar”. Agradecí y tome las cosas, prometiendo que mañana pasaba a pagar.

Creo que hace mucho tiempo no veía una muestra de confianza tan grande en un negocio, esta experiencia me hace sentir muy feliz y agradecida por que hay confianza en la sociedad, confiamos que todos somos honestos y que no nos vamos a defraudar, que la palabra de las persona vuelve a tener valor.

Y claro que mañana voy a pagar, negocios son negocios.

Pretextos sobran

Muchos tal vez no encontremos la razón lógica al conflicto entre Palestina e Israel y mucho menos entendamos como pueden cometer los crímenes que esta sucediendo. Esto no es nada nuevo llevan casi 200 años con esto y creo que no habrá quien lo pueda detener.

Hace algunos años tuve la oportunidad de ver la película “El limonero” con una temática muy peculiar la historia de una viuda palestina que tiene como infortunio a un nuevo vecino, ese vecino es el ministro de defensa israelí. Durante la película cada uno podrá ver y decidir como un prejuicio puede ser motivo más que suficiente para desconfiar de alguien y también hasta ser motivo de un conflicto.

Sin duda alguna una película recomendable.

Para empezar un conflicto los pretextos sobran, ojalá también sobraran para detenerlo.

 

 

Viejas ideas

Hace muchos años y por mucho tiempo, dije que llegando a cierta edad justo a esta edad, si no estaba casada sería madre soltera. Creo que mucha de esa idea la forjé porque toda mi vida vi como un gran ejemplo de ello a mi tía Yolanda.
Su vida nunca fue sencilla nació en el núcleo de una familia tradicionalista donde mi abuela  por mucho tiempo considero que tener una hija con poliomielitis era una vergüenza. Afortunadamente mi abuelo siempre pensó     distinto y siempre intentó motivarla para seguir adelante, gracias a su apoyó ella logró tener una carrera técnica como secretaria y la ejercicio toda su vida en la facultad de odontología de la UNAM.
En un momento de la vida y en la cual ella tuvo una relación queda embarazada, aun poniendo en riesgo su vida ya que tenía una barra de platino en la columna decidió tener a su hija sin el apoyo de su pareja y mucho menos el de su madre. 
No hay momento que no recuerde su entrega a su hija, vivía sólo para ella  en cuidarla, verla crecer, educarla y disfrutar la vida a su lado sin importar que tuviera muchas veces preocupaciones económicas. De esas preocupaciones nadie se enteraba ella veía que hacía o como le hacía pero sacaba todo adelante, creo que dejo por mucho su vida sentimental de lado porque su hija era el más grande amor que pudiese tener. Educo a una hija feliz, independiente y que disfruta de la vida
 
Al ver yo eso sabía que sola, sin un hombre a mi lado,  podía lograr tener, educar y sacar adelante un hijo y tenerlo a esta edad para contar con  la energía suficiente para andar del tingo al tango con él, ella me demostró que cuando se quiere, se puede y no importa que el viento sople en contra.
 
Si embargó el tiempo paso y su salud fue deteriorando, durante su infancia paso por muchas cirugías en la columna, transfusiones de sangre en una época donde no había controles. La barra en su columna se empezó a desviar, hepatitis por las transfusiones y anemia severa, largas temporadas en el hospital una agonía larga y ver otra cara de esa historia, el que ella no tuviera quien la apoyara con su hija, que su hija no tuviera con quien apoyarse, la familia estábamos ahí, pero no es lo mismo a que tu padre este ahí. 
Admire hasta el último momento su fuerza y determinación, no importo que tuviese que arrastrarse para ir a trabajar, su hija lo valía. 
 
Pero ese último capítulo de su vida cambió mi perspectiva y me di cuenta que no podía ser tan egoísta de negarle a mi hijo el derecho de tener un padre, de convivir con él y crecer con él, que yo no podía disponer de una vida sólo por el hecho sentirme realizada. Poco a poco también entendí que no merecía ser hijo de abuelos, tíos, de guarderías, de ratitos, que merece una familia que siempre sea soporté para educarlo y ayudarlo a enfrentar los tiempos cada vez más complicados. Que si un día falta uno, tendrá al otro para apoyarse y levantarse para seguir su camino.
 
No sé  si algún día tendré un hijo, pero hoy ya sé que quiero y sé que no me puedo llevar entre los pies al alguien sólo por un acto egoísta.

Violencia en los estadios

Después de lo sucedido en el estadio Omnilfe, me recordó por qué poco a poco se fue mi ánimo de ir a los estadios. Como la mayoría de los mexicanos le voy a un equipo de fútbol y si iba al estadio. Recuerdo todavía salir corriendo de la oficina para ver los cuartos de final de los PUMAS en aquella temporada en la que obtuvo el bicampeonato. Después algunos incidentes en los estadios fueron mermando mis ánimos de ir.
Después de eso no volvía a pisar un estadio hasta que viaje a Dallas para ver un partido de americano, confieso que me daba un poco de miedo estar en un partido donde no sabes cómo es la gente y de que manera reaccionarían, imaginando que aquí por que pierden hacen un desastre y se rasgan la ropa por once fulanos, allá que es un deporte más rudo serían más intensos los ánimos.

Todo quedo en mi imaginación, he de reconocer que hay una organización impresionante, desde temprano muchos operativos para evitar el caos vial y empezar el registro de los asistentes. Pasamos por un arco de seguridad e inspección física para ver que no lleváramos armas u objetos que pudiesen lastimar a alguien. Ya en nuestros lugares de manera recurrente en las pantallas aparecía el mensaje de “si ves una conducta inapropiada o eres víctima de agresión manda un SMS indicando el lugar donde te encuentras” y toda la información era confidencial.
También aclaraban que dependiendo de la falta podías ser expulsado del estadio sólo por ese partido, por algún tiempo o de por vida. Pero creo que lo más importante y que aquí puede causar un gran debate es que la venta de bebidas alcohólicas estaba limitada a tres por persona presentando su identificación y se suspende la venta media hora antes de que termine el encuentro.
Jamás vi a alguien en algún acto agresivo y lo mejor es que al final del encuentro en el estacionamiento sin importar a que equipo apoyarán hacen su carne asada y conviven. En el estadio había muchos mexicanos, alguno de las ciudades fronterizas y ¿creen que rompieron alguna regla? Todos bien portado, si nos portamos bien del otro lado de la frontera, ¿por qué no lo hacemos de este lado?

Pero el tema más relevante es la venta del alcohol, ¿los dueños de los estadios estarán dispuestos a sacrificar la venta irracional de alcohol? De qué sirve un alcoholímetro si adentró ya con los efectos del alcohol son capaces de cualquier estupidez.

Una nota del periódico “Crónica” da datos de que en un clásico se venden aproximadamente 28 millones de litros de cerveza, con una ganancia de 1, 300,000 pesos. Un negocio millonario que dudo estén dispuestos a perder y que sin importar que pase seguirán exponiendo la seguridad de muchos.

Autoridades, directivos de los estadio y espectadores tenemos parte de responsabilidad, lo interesante es que todos lo asumamos.

Les dejo el link de la nota completa http://www.cronica.com.mx/notas/2002/10122.html