Agua de zarzamora y Jamaica

Todavía es invierno pero hay días que el calor parece de primavera y se nos antoja tomar cosas frías y que nos ayuden a refrescarnos, so no son muy afectos a las cervezas, los refrescos o los productos procesados, esta es una excelente opción.

Ingredientes:

  • 1/2 kilo de zarzamoras
  • 1/2 litro de concentrado de jamaica (Calentar el agua, cuando este hirviendo agregar  las flores de jamaica y dejar hervir durante tres minutos. Dejar enfriar y colar a una jarra.
  • 2 rebanadas delgadas de jengibre fresco
  • 3/4 de litro de agua fría
  • azúcar mascabado o jarabe de agave opcional
  • Hielos

Preparación:

  1. En la licuadora colocar las zarzamoras y el jengibre con un poco del agua fría y licuar, hasta que estén lo mas triturados las semillas del fruto.
  2. Verter en la jarra (si gusta pueden colar), el resto de agua fría, el concentrado de jamaica y mezclar. Dependiendo del gusto de cada quien, pueden agregar más agua para que no este tan espesa.
  3. Agregar el azúcar o  endulzante, para mi es dejar el sabor natural y así no agregamos calorías.
  4. Agregar los hielos y servir

De verdad que tendrán un agua muy fresca y con un sabor original, espero la disfruten mucho

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Maridaje a la mexicana

Cada día es más frecuente que consumamos vinos tintos y blancos, aunque difícilmente los mexicanos podemos figurar entre los países que más vino de mesa consumimos.

Creo que algo muy relevante que influye en la aceptación de los vinos es el maridaje, pocas casas de vinos han intentado los maridajes con comida mexica. La casa Madero es una de las pocas que lo han explorado, haciendo maridaje con gorditas, moles, etc., pero eso no todos lo sabemos hacer. La realidad es que siempre pensamos en maridar con comidas muy elaboradas o gourmet, pero lo interesante de un vino es poder combinarlo con los platillos de nuestra gastronomía y nuestro día a día.

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Hace poco en casa tomábamos un vino blanco “Monte Xanic” en la etiqueta sugería la combinación con postres, en ese momento la pregunta era ¿qué postre mexicano? El poder maridarlo fue más sencillo de lo esperado y créanme es una gran combinación. El maridarlo con ate de membrillo crea una combinación que resalta las notas del vino y hace que el ate no sature el paladar.

No tenemos que complicarnos con grandes cosas para experimentar el cómo consumimos el vino, no importa que digan los expertos, cada quien puede experimentar y disfrutar del vino con su comida favorita y si es mexicana mejor.

Nota: consuman frio el vino.

Juntas ayudamos, juntas nos sentamos.

Esa era la frase que ocupaba mi abuela paterna para que, en las comidas familiares, todas las mujeres participáramos en la preparación de los platillos, estábamos nueras, hijas, nietas, todas participábamos, así cuando teníamos que comer ninguna se quedaba en la cocina con pendientes y todas disfrutamos de la convivencia familiar.

Lo mismo pasaba en casa de mi abuela materna, creo que de ahí nació mi gusto por la cocina, disfruto el cocinar, preparar algo nuevo, improvisar. Es de las cosas que más disfruto y por ello nunca me pesa hacerlo, pero esas épocas han quedado atrás en la que todas participábamos.

Las abuelas murieron, las familias se han separado y otras más se han formado, pero siento que ya no existe esa unión en la cocina. Pareciera que las nuevas familias que se han formado son muy apáticas a el placer de cocinar, pareciera que su postura es “ustedes que saben háganlo” ya no hay ni el más mínimo interés, pareciera que ellos lo ven como una obligación de los demás y ellos solo de disfrutar y evitarse la pena de cansarse en lo más mínimo.

Siento que la modernidad ha hecho que perdamos un poco de esa convivencia familiar, de las risas, anécdotas, la cenas y comidas ya no llevan esas historias que las hacían más significativas.

Lo malo de estar con gente tan apática, es que me limita para compartir eso que preparo, ese pequeño acto de amor que es cocinar, cada cosa siempre lleva una intención, ese estar pensando en ellos mientras prepararas, que lo vayan a disfrutar. Creo que para mí esta es mi última vez de dedicar algo a quienes no valoran lo que los demás hacen y que todavía te vean cómo te estuvieran haciendo un favor.

Mi encuentro con la Tartrazina

 

Recientemente la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha emitido diversas advertencias sobre los daños que algunos alimentos pueden hacer en nuestra salud.

Justo cuando todos estaban con la noticia de la carne, noticia que realmente no me causo mayor revuelo ya que hace algunos años he limitado mi consumo de carne y más que por el cáncer por el maltrato animal. Yo andaba feliz por el súper buscando un cereal para cenar, de momento salto a mi vista dos nuevos cereales de “Quaker, Stila” el primero e llamo la atención por los blueberries que tenía en la portada y que creen….leyendo los ingredientes no contenía  nada de fruta deshidratada.

El otro cereal tenía unas apetitosas trazas de chocolate y mi inocente dije “si tiene cacao al 70%” me lo llevo pero sorpresa no tenía chocolate, solo grasas y colorantes y ahí es donde viene mi trauma de momento leo en la etiqueta “Tartrazina” y como un rayo en mis recuerdos me llego lo que alguna vez había leído.

La tartrazina es un colorante que se utiliza frecuentemente en la industria alimenticia pero que no lo dicen abiertamente ya que este colorante se obtiene de un derivado del petróleo y desde ahí podemos decir que toda va mal.

En varios países de la unión europea está prohibido y en otros los productos deben contener una advertencia de sus efectos, sobre todo en niños.

La tartrazina puede llegar a producir tos espasmódica, crisis asmáticas en personas alérgicas a la aspirina, rinitis alérgica, picazón cutánea, insomnio o trastornos del sueño e hiperactividad. La tartrazina está relacionada con un gran porcentaje de los casos de síndrome de ADHD(hiperactividad) en los niños y además puede causar adenomas que son lesiones tumorales pre malignas.

Así que cuidado con los cereales Quaker, choco krispis, jugos, dulces y lo que contenga colorante amarillo N° 5.

Los alimentos cada día son adicionados con mil cosas para que sean atractivos a la vista y exaltar su sabor, así que lo mejor es buscar opciones más naturales aunque no sean tan atractivas, yo cambie el cereal por copos de avena y yogurt.

Fuete: http://goo.gl/hHhshu

 

 

Café con piloncillo

Hace menos de 1 año paramos sobre la carretera México – Tuxpan para desayunar en un restaurante local, el lugar muy acogedor hecho de piedra y techo de madera.

Era diciembre y como era de esperarse hacia un poco de frío así que no pudimos negarnos a un rico café de olla, esas delicias que ya casi no se tienen en la ciudad donde todo está invadido de cafeterías de cadena. Grata sorpresa fue que no había azúcar para endulzarlo, te dejaban pequeños piloncillos todavía envueltos en hoja de caña, creo que en ese momento nació mi amor por el piloncillo.

En el restaurante uno puede adquirir bolsas con piloncillos, el tradicional, con canela y hasta con esencia de vainilla, así que como loca compre varías bolsas.

Después de ese encuentro empecé a buscar más sobre este endulzante y sobre todo tratando de encontrar la razón del porqué lo hemos abandonado y sustituido por muchas cosas artificiales que en lo personal me provocan malestar en mi garganta.

Entre las cosas que encontré fue que, cada 100 gramos de azúcar de piloncillo contiene:

  • 330 calorías,
  • 2,8 gramos de sales minerales
  • 79 miligramos de calcio
  • 81 miligramos de magnesio
  • 68 miligramos de fósforo
  • 12 miligramos de hierro,

Beneficiando al sistema nervioso, la salud celular, fortaleciendo la sangre y reduciendo el riesgo de anemia, así como brindando estímulo y energía a todo el organismo.

Esta es un endulzante muy natural y que nos aporta nutriente y no calorías vacías. En cuestión de costos he de decir que es más elevado que el azúcar tradicional pero si son de los que compran sustitos, sin ningún problema pueden cambiar gastando casi lo mismo.

Me tarde mucho en escribir esto pero justo esta semana cuando compraba un café en un 7eleven y ponía mi piloncillo en el vaso se acercó  una señora a preguntarme que le ponía y se convirtió en una conversación de gastronomía, viajes y salud entre clientes y empleados, nos hizo conversar y recordar que podemos regresar a lo natural.

Fuentes:

http://goo.gl/fTFNJp

http://goo.gl/7sr07O